Ya ha pasado algún tiempo desde aquella intensa e iniciática
semana en la que nos conocimos, en la que nos drogamos como locos, en la que
convencimos a los compañeros para que fuesen a la fiesta del subsuelo. Las
sesiones de amor se fueron extendiendo por semanas enteras a lo largo de
nuestro extravagante calendario desempleado y con guita. Sólo nos interrumpe
alguna que otra manifestación como la que ahora nos ha convocado hasta aquí, en
medio de la calle. Más allá de estos acontecimientos, Ludi sale al laboratorio
unas tres veces por semana, y yo bajo a comparar cigarrillos diariamente con un
buen puñado de esas monedas que siempre molestan a los que no deben pagar el
colectivo. Nuestra relación ha ido entrando en un nuevo plano de realidad.
Ahora, inclusive, mientras saco un pucho de este paquete arrugado, el chispazo,
la incandescente cabecita anaranjada, o el humo, no pertenecen a la misma
realidad en la que ambos vivíamos antes de conocernos. Creo que hasta los
colores de nuestras banderas son distintos. Ahora, mientras fumo y escucho
hablar a nuestro mejor dirigente, el
recuerdo de esa orgía es casi como una película porno en mi cerebro.
El flaco fuma, y yo lo miro, y Palito se nos acerca todo
transpirado desde atrás para decirnos algo que en principio no llegamos a
distinguir con claridad…Essssaaamorrrr eeee iguallllldaaaaa. tenemos que drogarlos
a todos!!…Se dobla sobre el Flaco con una sonrisa de oreja a oreja, con los
ojos abiertos como si hubiese tenido una visión... Sabés lo que tenemos que hacer
Flaco? tenemos que meterle esta droga al agua de Buenos Aires el día de la
elección. si nosotros somos el amor y la igualdad, cuando todos estén drogados,
sintiendo la empatía del ecstasy en sus cuerpos, van a tener que votarnos si o
si...Es una locura! Sabés la cantidad que tenemos que hacer para contaminar el
agua?!...Ta bien, pero se puede o no? Se puede?...Técnicamente se puede, pero
es una locura, falta una semana nada más! Tendríamos que meternos a fabricar
MDMA en medio de un campo o algo porque el proceso es muy sucio…Sucio?...Si,
sale mucho humo tóxico color amarillo o marrón, que es re buchón en una
ciudad…Bueno, yo consigo un campo para hacerlo. qué más?
En cuanto se me ocurrió la idea de drogar a todos los
porteños caretas para ganar la elección, salí corriendo para preguntarle a
Ludi. Ella me dijo que sólo necesitabamos un campo y conseguir unos químicos
para fabricar el MDMA. La producción no era tan complicada, el problema era que
esos precursores químicos eran totalmente ilegales en nuestro país, y que dada
la cantidad necesaria para infectar el agua, conseguirlos iba a ser casi imposible.
De cualquier forma, la idea debe haberle parecido tentadora, porque me pidió
que averiguase como funcionaba el sistema de agua de la ciudad y cuántos litros
habría que infectar con la droga. Fue muy simple, llamé a un compañero que
trabaja en Aysa y me pasó un mail con un folleto que explica en detalles todo
el sistema de purificación del agua que se consume en Buenos Aires.
Aparentemente, el último de los receptáculos, desde el que
luego se distribuye en toda la ciudad, está en una planta que se llama General
San Martín, sobre la avenida Figueroa Alcorta. Cada gota de los tres millones
de litros que se consumen por día en nuestra gigantesca ciudad, sale de un solo
recipiente que se encuentra al final de todo el proceso de filtrado de agua, que
viene en su totalidad desde el Río de la Plata.
Esta última etapa del tramo está bastante bien custodiada y
bajo techo porque el agua potable resulta un material muy sensible e
indispensable para la vida, y el proceso de convertir agua podrida en una que
podamos tomar, cuesta millones de pesos y eso la hace sumamente valiosa. Respecto
de los precursores, tuve que esperar la respuesta de Ludi acerca de las
cantidades que iban a ser necesarias. Después de hacer unas ecuaciones sobre su
escritorio frente al ventanal, mientras el Flaco nos preparaba café, llegó a la
conclusión de que íbamos a necesitar casi doscientos kilos de droga para infectar
el agua de modo tal que todos los que la tomen sientan un efecto entre fuerte y
moderado, suficiente como para que su sangre se llene de empatía y nos voten
con una sonrisa.
Después de moverme un par de días y hablar con mucha gente
de un modo más o menos directo, logré que unos pibes de Florencio Varela me
hiciesen un contacto con un tipo que tiene un laboratorio clandestino en su
barrio, y que aparentemente podía conseguir una cantidad ilimitada de cualquier
precursor…Esto es el conurbano Palito! acá derrocamos presidentes en un día. de
acá sale todo. todo! entendés Palito!...Sencillo. Hablé con el tipo, y después de pedirle seis lucas al Flaco, nos encontramos con una
camioneta llena de bolsas con productos químicos…si nos agarran ahora vamos
todos en cana boludo!...Naaa. Yo acá los conozco a todos. no pasa nada con
nada…Respecto al campo, Brenda conseguía la chacra de un tío en el interior de
la provincia de Buenos Aires que estaba vacía y alejada de todo. Ya estaba todo
listo para empezar. Mis sueños, como siempre, se empezaban a hacer realidad.

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