jueves, 17 de mayo de 2012
EL LUGAR INCÓMODO DE LA REVOLUCIÓN
ahí
entre lo diminuto
y lo cósmico
entre lo telescópico y los
microbios
entre el dolor profundo
del amor
y el de un dedo
aplastado por un martillo
que nos arranca lágrimas de los ojos
entre las nenitas y los nenitos
guaitases
universitarios
banderirojos
y los ojos de un pibe
que mira el mar por primera vez
entre el orgasmo del latir colectivo
y el glóbulo de sangre que carga
miles de millones de letras
en una secuencia
de ADN
en algún lugar
entre lo estrictamente todo
y lo estrictamente yo
está
mi revolución
Mi revolución
es
ya!
Cuándo?
Recién
Ahí
No la viste?
Ya pasó
Te la perdiste
Mi revolución es ya!
No mañana a las 11 y veintiún minutos de la mañana!
No el 17 de Octubre de milsetecientos ochentaivergas!
No el día que se murió Néstor o el día
que incomodó con su ojo bizco por primera vez
a una vieja conchuda
Mi revolución
es
ya!
en mi casa
en mi cama
sentado en pijama con la computadora sobre las piernas
mientras se descongelan unas patas de pollo
o mientras cago
o ahora!
Cuándo?
Ahora!
mientras camino
esquivando cuerpos gastados
por el Once
voy
disfrazado de libertario francés
voy
haciendo la revolución
y de paso
voy al Shopping a comprar un perfume
con mi tarjeta Santander
porque quiero oler
como un buen
revolucionario
burgués
voy
caminando
con los pies titineando
un poco cantando y un poco
gozando
mirando
los culitos increíblemente vírgenes
de las pequeñas cibernéticas del reguetón
van pintarrajeadas
increíblemente
con colores imposibles
digitales
manoseados hasta
pixelarse
(como los labios de Candelita
con el dedito metidito en la boquita)
Mi revolución
es
ya!
es el primer día de la revolución
y estamos contentos
gritemos
Viva la revolución!
Viva la revolución!
Viva la revolución!
Carajo!
el ojo vigilante
ha parpadeado por ultima vez
cerrándose
para siempre
los dedos
han dejado de señalarnos
y ya no se hunden hasta el interior
de nuestras propias tripas
esas huesudas balas
son ahora
palmadas de aliento en nuestras espaldas
Qué viva la revolución!
propongo
primero que nada
que las panzas y las almas
estén siempre llenas
y que los culos siempre
estén inquietos
como culos mal sentados o mal
garchados
propongo aceptar el dolor de saber
que todo muere
y propongo sobre todo
que inmediatamente después
nos alegremos al saber
que todo continúa
propongo que ya mismo
nos pongamos a vender remeras
con la caricatura del Tigre Acosta
o muñequitos de Astiz
que vayan moviendo su cabecita
sobre la guantera de los taxis
propongo que organicemos fiestas reggae
que se llamen “Las Martínez de Hoz”
las “ESMA”
o las “Batallón 601”
propongo éste
o cualquier otro ejercicio
que ayude a confundir
nuestros sueños con
nuestros miedos
y nuestras mierdas
con la felicidad
La revolución
es
ya!
que los pensamientos
pasen por nuestras cabezas
como las nubes
fluyen por sobre
las montañas
La revolución es ya!
Qué viva la revolución!
lunes, 7 de mayo de 2012
El murmullo constante de la ciudad
los fanáticos
del murmullo
constante
de la ciudad
proponen una estrategia
para convivir
con el caos
ponen sus brazos
como si fueran diques
y contienen
el fluir de este rio
de sonidos
irrefrenables e y
reversibles
con esa arcilla o
quitando lo que está de mas
guian los lazos
de tiempo
desde nuestra atmósfera
al vacío
infinito
del universo
(yo admiro tanto su arte
que quiero imitarlos
dar mi versión de los hechos
al mundo)
miércoles, 2 de mayo de 2012
Imagen y semejanza
¿quién dijo
a su imagen y semejanza?
a sus curvas!
al olor de cada una de sus pecas!
¿quién dijo
a su imagen y semejanza?
a la superficie blanda
de su piel
de sus
velos
sedosos
¿quién dijo
a su imagen y semejanza?
a sus humos
a su hálito
dedo
uña ocupada con un pedazo
de tierra
a su planta del pie
a sus huesos
al peso de la soledad
en el pecho
a la tristeza
y a la risa
al detenimiento y a
lo vertiginoso
a callar hacia afuera
y luego a callar
nuestra voz interna
al espanto
y a la demostración de afecto
al minuto al segundo al lustro al
beneficio de la duda
al ciego y al luminoso
al que mucho aprieta
al destino
y a las estructuras
y a las alas y a las
semillas
más
elementales
¿quién dijo
a su imagen y semejanza?
si Dios
ni siquera tiene un cuerpo
para sentir la brisa
del primero y del último
suspiro
jueves, 19 de abril de 2012
LOS SUEÑOS ˃ 25 – “Gallina"
- Dale,
mostrale la gallinita a los señores que la quieren ver.
Se sacó las
medibachas blancas, el bombachudo, se recostó y - sin mediar ni un murmullo -
abrió las piernas. Efectivamente, de entre la mata de pelos negros enmarañados
surgió un clítoris grueso en la base que se iba afinando hacia la punta
formando un gancho. Era rojo e inflamado, y desde la distancia, casi se podía
percibir como iba abriéndose y cerrándose. Tenía, sin lugar a dudas, forma de
pico de gallina. Diría que más bien parecía el pico de un pavo, pero la
diferencia es mínima verdaderamente. Mi mujer y yo nos miramos fugazmente, y
casi automáticamente le clavamos la vista al barbudo que se sonreía orgulloso
de la gallinita de su esposa que latía en nuestra presencia.
- ¿Me
permite? – le pregunté al señor
- Si, claro.
Todo suyo.
- ¿A vos te
molesta? - le pregunte a mi señora
- Si no vas
vos, voy yo - me contesto.
Hacia años
que le tenia ganas a la grandota. Años de mirarle discretamente sus tetas
enormes, su culo gordo y su cintura desproporcionadamente delgada para el tamaño
de su cuerpo. Cada sábado bajaba hasta la puerta de calle con la ilusión de encontrarla
sola, esperando a que alguien le abriera. Quería decirle que era hermosa y que
me moría de ganas de acostarme con ella. Me la imaginaba sonrojada, empapándose
y mirando al suelo como si no me hubiese escuchado. Al principio trataba de
ocultar mi excitación cada vez que la veía con su marido, o que yo estaba con mi
esposa. Pero con el tiempo me fui dando cuenta de que tal vez no estaba tan
solo en mi idea de intercambiar parejas.
Cuando se lo
comenté a mi mujer y aceptó sin dudar, me entusiasmé y cambié mi estrategia. Fui
volviéndome cada vez mas sugerente. Cuando nos cruzábamos los cuatro, y él nos
abría la puerta, yo pasaba primero para dejar que mirase a mi esposa con
libertad, sin sentir que yo podía censurarlo. Después empecé a alargar las
charlas de ascensor trazando puentes multiculturales, hablando de
generalidades, pero sin dejar de mirarle descaradamente el cuerpo a la grandota
para que su esposo lo advirtiese. Fue un trabajo de hormiga que me llevó a la
situación de terminar abalanzándome sobre ese clítoris con forma de pico de
gallina.
Cuando me lo
metí en la boca tuve una sensación extraña. Era tan largo y pronunciado que
perecía que nunca terminaría. Por unos segundos, sentí que estaba metiéndome
una pija en la boca. Inmediatamente, cuando empecé a succionarlo, pude percibir
su excitación por la tensión en sus piernas. Fue tan abrupto el cambio en su
cuerpo, en su piel y sobre todo en su olor, que levanté la mirada para ver si
el resto de los participantes estaba percibiendo la maravilla de la que éramos
parte. Con mis ojos desorbitados y los bigotes
infectados de flujo, levanté la mirada y pude ver cómo mi esposa se metía el
miembro del joven rabino en su boca. La imagen me calentó tanto que me abalance
sobre la grandota, le arranque la peluca, y comiéndole la boca penetré su
calida y húmeda vagina ortodoxa. Justo antes de terminarle adentro, todo su
cuerpo se doblo, se le puso toda la piel de gallina y grito:
-
אני אוהב את הפין!
miércoles, 4 de abril de 2012
LOS SUEÑOS ˃ 24 – “Caballo"
Como buena
aristócrata, quería hasta el amor servido en bandeja. Años de esponjosos
desayunos en la cama, de concursos para dirimir si era la más inteligente o la
más bella de todas las niñas en su club de niñitas aniñadas con abuelos añosos
forrados en guita, años de agua oxigenada en lugar de alcohol para sanar las
heridas le habían hecho creer que el amor, la compañía y la paz siempre
estarían a su alrededor. La salud y el espíritu siempre estarían unidos, no
tenía por qué desconfiar. Su novio, por ejemplo, ese musculoso rubio pija
gruesa guita camisa almidonada triunfador en, estaba siempre que ella requería
que le consolasen alguno de sus agujeros emocionales o jugosos y retractiles.
Todo marchaba sobre
ruedas o, mejor, sobre pesuñas voladoras de caballos especialmente preparados
para ser montados por niñas amantes de lo liviano. "Somos uno solo que se
convierte en pluma y flota sobre las vallas ", decía. La sumisión de su
corcel era tal que el animal por momentos parecía una máquina blanda,
respondiendo matemáticamente, castrense, a las órdenes de su dueña. Justamente por eso la sorpresa fue tan grande en su círculo de gente al ponerse al
tanto de la noticia de que en un entrenamiento su caballo se retobó y la tiró
violentamente al piso, causándole una rotura de columna irrecuperable que la
dejó postrada.
Al principio, las
chicas del club y sus amigos la visitaban semanalmente, pero como
"resultaba tan deprimente verla ahí engordando como una vaca"
prefirieron ir haciendo cada vez más esporádicos sus encuentros, hasta que
dejaron de ir, para "seguir recordándola como era antes". Su familia
continuaba visitándola, pero cada vez de un modo más apagado, más protocolar.
Por su parte, el chicolindolimpioéxito también trató de “comportarse como Dios manda”,
como sus padres y sus “buenas costumbres” le había enseñado, pero las diarias
masturbaciones delante de ella para “que no se pierda nuestra frecuencia
sexual”, se convirtieron en semanales, luego en mensuales, después en “lo que
pasa es que vos ves todo negativo, nena”, y finalmente en infidelidad y
abandono. Recién ahí, cuando se vio sola en el mundo, cuando entendió que
la vida se vuelca y se embarra indefectiblemente, pidió que le dejasen ver a
nuevamente a su caballo.
Llegó al establo
sentada en una silla especial para cuadrapléjicos -empujada por personal
especialmente capacitado de la clínica, especialmente preparada para casos como
el suyo. Pidió que montasen el trípode y la cámara HD a unos pocos metros, y
dio la orden al veterinario para que le administrase el penthotal sódico. El
jadeo constante del animal fue aminorando hasta que cayó al piso, en ese
momento pidió que la recostasen a su lado y que colocasen su cabeza – la única
parte del cuerpo en la que aún podía sentir algo – sobre las costillas del
animal. Toda la venganza contenida en ese último latido le devolvió un poco de
amor a su corazón.
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